Una via a explorar ¿ funcionarios y médicos sin intermediarios?
La sanidad de los funcionarios: ¿un
modelo a exterminar?
José Luis Navas
A tenor de la
salvaje
disminución de
precio por acto
médico que están
llevando a cabo
las compañías de
aseguramiento
sanitario,
agudizada hasta
la probable
destrucción del
sector de
atención médica
al colectivo de
funcionarios
asistidos por sus
propias mutualidades, se hace necesario exponer las siguientes
consideraciones.
Estos funcionarios tienen la posibilidad de elegir atención sanitaria desde el
Servicio Público de Salud o bien desde el sistema de médicos con libre
ejercicio, y eligen, voluntariamente, esta segunda opción en un 85% de los
casos.
Las aseguradoras médicas, tras negociación con las distintas mutualidades,
ejercen una posición de fuerza casi absoluta sobre el atomizado mercado
de proveedores, médicos y otros sanitarios, autónomos o microempresas,
que se encuentran en una completa indefensión de sus intereses con
detrimento de la calidad de los servicios que prestan a los asegurados.
Evidentemente este colectivo sanitario irá cayendo poco a poco, con el
cierre de sus microempresas y con el paro de personal auxiliar que ello
conlleva. Serán, sin ninguna duda, las primeras víctimas de unas muertes
anunciadas.
Tras esa importante mortandad en primera línea de combate, las siguientes
víctimas serán los funcionarios cubiertos en su sanidad por el sistema de
mutualidades, que empezarán a perder esa atención personalizada médicopaciente,
corriendo como desesperados cada mes de enero para encontrar
una de las cada vez más escasas aseguradoras médicas que les presten
servicio y en cuyos cuadros estén los médicos que les merecen confianza.
A modo ilustrativo, este año verán disminuido en un enorme porcentaje la
oferta de profesionales que para el campo de las pruebas diagnósticas, por
ejemplo análisis clínicos, ofrecía una conocida aseguradora, resultado de
imponer unos baremos con una rebaja, sobre los actuales ya de por si muy
ajustados, de aproximadamente un 50%, en una negociación de «esto son
lentejas...».
Con una oferta cada vez más limitada de aseguradoras que atiendan a
funcionarios, población mayoritaria de esta mal llamada «medicina privada»,
la situación es la punta del gran iceberg en el que puede naufragar un modo
más personal y cercano de entender la relación médico-paciente.
Las siguientes víctimas de esta batalla serán las mutualidades de
funcionarios, pasando a ser sustituida por los servicios autonómicos de
salud, con dudosa capacidad para absorber este impacto a día de hoy, y
desapareciendo el modo de atención que en la actualidad eligen los
funcionarios por aplastante mayoría.
La distorsión respecto a la de otros sectores en nuestro entorno europeo es
que la atención sanitaria prestada por sus mutualidades es gestionada por
éstas de modo directo, sin la intermediación espuria, y a nuestro juicio,
innecesaria de las aseguradoras médicas.
Entendemos que en nuestro país sería perfectamente factible este modelo,
tras una razonable negociación de baremos a nivel nacional por parte de las
mutualidades con el colectivo sanitario y cuantos interlocutores se
considerasen válidos. Se podría confeccionar un catálogo de prestadores de
servicios, entre los que los funcionarios elegirían libremente sin
intermediación lucrativa en la relación médico-paciente.
¿Alguien puede dudar de que el funcionario está casi tan desamparado
como el médico ante estas aseguradoras, a nuestro juicio, innecesarias y
distorsionadoras del sistema? Las mutualidades, con su actual
infraestructura podrían asumir, al igual que gestionan el resto de
prestaciones, el pago de los servicios pactados mediante baremo nacional,
eliminando un elemento superfluo y costoso, como son las aseguradoras
médicas, cuyo campo natural es la venta de pólizas privadas, pero no la de
generar, a poco que las mutualidades se descuiden, el fin del sistema de
asistencia personalizada elegido por la mayoría de los funcionarios de este
país.
Portavoz del
colectivo SALUS NOSTRA
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario